Una buena cama no es solo “blanda”: debe apoyar articulaciones, lavarse fácil y medir lo suficiente para que el perro se estire. Aquí un método rápido para no fallar con el tamaño ni con la espuma.
Tamaño
Que quepa estirado de hocico a cola + margen.
Soporte
Espuma huevera / visco para hombros y cadera.
Lavable
Funda desenfundable e impermeable bajo la tela.
1. Elige el tamaño midiendo al perro
- Mide de la nariz a la base de la cola con el perro tumbado de lado.
- Suma 10–20 cm de margen según si se enrosca o se estira.
- Si duda entre dos tallas, sube: mejor sobrar que quedar corto.
2. Espuma: ortopédica vs relleno suave
La espuma huevera (egg crate) y la viscoelástica reparte el peso y ayuda en artrosis o perros mayores. El relleno de fibra es más barato pero se aplasta antes. Para uso diario intensivo, prioriza espuma con funda resistente.
Truco: tras abrir el vacío, deja que la espuma recupere forma 24–48 h antes del uso intensivo (lo indica casi cada fabricante).
3. Funda, cremallera e impermeable
- Cremallera en L o amplia facilita meter/sacar el colchón.
- Forro impermeable salva la espuma de pipís y vómitos.
- Base antideslizante evita que “viaje” por el suelo.
4. Perros senior o con artrosis
Busca bordes elevados (apoyo de cabeza/cuello), altura de espuma generosa y acceso fácil (sin laterales muy altos si le cuesta subir). Combina con rampas solo si hay sofá/cama humana de por medio.





